dejavu

4 ago 2010

uNa cArTa...

Estoy aquí, en medio del frío, desafiando el insomnio que me provoca pensar en ti y he decidido escribir porque los sentimientos me asfixian y no me dejan vivir. Si, es para ti esta carta, no estás leyendo nada que no te pertenezca pues cada letra, cada signo y cada suspiro detrás de estos garabatos a los que llaman escritura, son todos tuyos. Tu, dueña y damita de mis sueños, eres una ladrona que me robó todo, hasta la valentía de firmar con mi nombre al final de esta carta.

Esta, sin embargo, no es una carta para decirte cuanto te amo con todas esas palabras pomposas y rebuscadas que podría yo escribir. Tampoco son letras que pudieran inspirar alguna novela o historia de amor de esas que a todos nos parecen cursis pero que en el fondo anhelamos vivir. Esta es solo una carta que te hablará de mi de la manera más simple y honesta que conozco.
Quien escribe no es un intelectual, ni un hombre de esas escogidos para la portada de alguna revista. Quien escribe no es tu hombre ideal, no es el que seguirá tus pasos porque así es el amor, no es aquella que escucha al corazón y va ciego por la vida creyendo que el amor es cosa de locos y es mejor desquiciarse para vivirlo plenamente. Quien te escribe es tan solo un hombre común y corriente, con una vida ordinaria llena de altibajos, de alegrías momentáneas y de problemas, que pasa horas frente al ordenador, ah veces jugando, otras veces leyendo (novelas, poesía obras…)

Detrás de estas letras hay un rostro que has visto muchas veces, pero que no imaginas que podría dedicarte una carta, que confiesa la existencia de un amor, de una pasión oculta en el alma. Detrás de las palabras hay alguien que vez todos los días pero que nunca miras, que nunca observas. Alguien que quisiera decirte tantas cosas bellas y que tiene la garganta atada con un nudo que no permite que las palabras vuelen y se posen en tus oídos. Un nudo que pone mis pies en la tierra cuando de repente abro mis alas para lanzarme al abismo.

Extraño amor el mío, sin entrega, sin desatino, sin esperanzas de un día hacerte solo mío, mas es un amor sincero de esos que quizás tu nunca hayas tenido, de esos que no conoces y que jamás has vivido, de esos que espera siempre el final del invierno para florecer silvestre por los campos de la vida. Amor que ha nacido sin permiso de lo profundo de mis entrañas, que llena los espacios de mi cuerpo y se desborda cada vez que te veo, cada vez que siento tu aroma, tu voz, tu mirada desentendida.

Esta no es una carta para decirte cuanto te amo, es una carta para que sepas que en alguna parte del universo un ser ríe y llora, vive y muere por ti, por tu cariño, por tu abrazo tibio, por el amor que un día desearía que fuera mío.

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